Autor Tema: LECTURA DEL MES - MAYO  (Leído 747 veces)

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LECTURA DEL MES - MAYO
« en: 31 de Mayo de 2018, 07:05:38 pm »
James Salter y “Todo lo que Hay”

El escritor norteamericano James Salter publicó “Todo lo que hay” en 2013, siendo esta su última y primera novela en treinta y cinco años, y un acontecimiento literario en Estados Unidos.

“No hay hombre que -si es honesto consigo mismo- pueda evitar el sentir envidia ante la biografía de Salter», apuntó John Irving, de cuya sincera admiración no cabe duda, y que no es más que uno de la larguísima lista de escritores que ha mostrado públicamente y sin ambages esta opinión, un reconocimiento tardío.

El camino para Salter estuvo sembrado de escollos. Nacido en 1925 en NY, se graduó en West Point al final de la II Guerra Mundial, y luchó en Corea como piloto de combate. Alcanzó el grado de Mayor y, con su vida ordenada, sucumbió a su necesidad de escribir y abandonó el ejército. Su primera novela fue masacrada por la crítica (algo que no le importó) y se vio en el largo sendero de miserias que, a unos pocos elegidos, conduce a la gloria literaria. Hizo un poco de todo para sobrevivir, incluyendo trabajar para la industria del cine, de lo que no se enorgullecía. Y siguió escribiendo novelas, cuentos, e incluso una autobiografía. Y, tras treinta y cinco años, este hombre de gran vitalidad, escritor secreto, completó su último libro.

“Todo lo que Hay” es su obra cumbre, y es la historia de Philip Bowman, su protagonista. Bowman participa como oficial naval en la Segunda Guerra Mundial y, cuando regresa a casa, comienza a trabajar como editor en una pequeña editorial. La trama es muy norteamericana, e inconfundiblemente salteriana: teniendo como fondo las décadas doradas tras la guerra y el mundillo literario de Nueva York, el autor nos cuenta la vida de Bowman. Y en la vida de Bowman, que no siente entusiasmo por su trabajo, hay un eje central que Salter deja que veamos entre brumas, y no sabríamos decir si Bowman lo vive de manera inconsciente, si es su estado natural: la búsqueda del amor, la necesidad de encontrarlo.

Hemos disfrutado con la lectura, la lista de elogios es interminable y no la vamos a reproducir aquí, sólo apuntar que la historia de Bowman deja huella y que “Todo lo que Hay” tiene el sabor de lo perdurable.