Autor Tema: LECTURA DEL MES - MARZO  (Leído 613 veces)

AdminMiradaGlobal

  • Administrador
  • Novato
  • *****
  • Mensajes: 6
    • Ver Perfil
LECTURA DEL MES - MARZO
« en: 25 de Marzo de 2018, 12:32:38 pm »
EL NOMBRE QUE AHORA DIGO

Hay escritores que abordan la creación desde la necesidad de alumbrar personas e historias que habitan y dan forma a su mundo interior, siendo tanta la trascendencia que, diríase, son incapaces de sobrevivir dejándolas en la oscuridad, como sintiéndose responsables de que venzan al olvido, como si de una obligación moral se tratase, intuyendo con temor, quizá, que la pérdida del recuerdo del amor a su gente y su mundo anule su propia identidad. Esta es la sensación que tenemos al leer “El nombre que ahora digo”, del malagueño Antonio Soler.

La lectura de la novela destila un claro aire de autenticidad. Una voz que se identifica como hijo de uno de los protagonistas principales, se entrelaza con la inclusión de las anotaciones tomadas por Gustavo Sintora desde su llegada al destacamento (con el que hará toda la guerra) hasta la caída de Madrid, en unos cuadernos que décadas después llegan a manos del narrador, y en los que destaca la complicada historia de amor de Sintora con una mujer tan peligrosa, que le supone jugarse la vida.

En la guerra hacen grandes negocios los grandes, y también da ocasión de beneficio a oportunistas sin escrúpulos, realmente criminales, y muy especialmente en la confusión en que se desarrolló la nuestra; desde el comienzo vemos que en este pintoresco destacamento algún oscuro chanchullo tiene lugar. En el paso de los personajes por el conflicto no encontramos heroicidad, son personas normales en una situación anormal, atrapados por el monstruo de la guerra como la amante de Sintora lo está por su marido, y pasan por el trámite sin grandilocuencias ideológicas, aunque creyendo firmemente que están en la “trinchera” correcta. Cuando llega el momento, estos soldados casi de opereta luchan con bravura en la más sangrienta batalla, quizá sin destacar en ella pero sí disciplinada y lealmente; algo bastante más verosímil que creer en idealizadas hazañas bélicas. Hasta que llega el final, hay que sobrevivir, hay cuentas que saldar, un joven enamorado necesita encontrar a su amante, una intriga mantiene secretos que deben ser desvelados. El lector deseará ver satisfecha su curiosidad buscando respuesta a estas cuestiones. 

El desarrollo de la acción, que avanza a través de dos voces distintas, más poética la de Sintora, la intriga sobre las actividades secretas de los personajes y el interés que despierta la novela sobre los sucesos finales de la guerra mantienen la tensión hasta las últimas páginas.

Es una gran obra.